lunes, 14 de febrero de 2022

22 Rosas



Si me amas, hazlo como al contemplar la rosa.
Hay un tiempo exacto para abrir su piel;
Conocemos cuando va a florecer:
Sus pétalos vivos, el perfume elegante,
Aquel tallo firme que cautiva.

Puedes tocarla, puedes amarla,
incluso admirarla. 
Pero déjala siempre ser.
No detengas su crecimiento,
a veces duelen un poco las espinas.
Ámala por como quiera florecer.

Sé que quieres amarla aún más;
Entonces podrías cultivar tu jardín personal.
Siembra un rosal en la parcela.
Todos los días revisa la tierra.
Cuida que el sol irradie asaz.
Destruye las rosas marchitas.
Ahora comprendo, que eres audaz.

Riégalo con cuidado,
los pimpollos nacerán.
Contémplalo, ámalo diario,
platica con tu jardín.

Al paso del tiempo, florecerán.
Se abrirán a la luz del sol,
los rosales serán felices con la claridad.
Y las rosas gozosas a tu cuidado.

Han llegado las mejores temporadas.
Las rosas entre árboles crecerán.
Sueños cumplidos, juegos y carcajadas.
El rosal se enredará entre los árboles de tu floresta. 
Llegarán entonces, aquellos recuerdos,
cuando las flores despiden el olor a nostalgia.

Caminemos alrededor de los rosales,
aún cuando tu vista sea turbia,
y te falte el aliento al caminar.
Olerás aquella rosa de tu juventud;
En ella quedará impregnada el recuerdo,
hasta que seas colindante del rosal del jardín.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Hola bebé


Tu sonrisa tan gentil, los labios tan cálidos, tus pequeños ojos que al abrirlos iluminas mi mundo. Eres tan frágil, tan dócil, parece que has caído del cielo. Se escucharon las campanas y voces angelicales ante tu venida. Durante meses te estuve esperando y dos corazones palpitaban en mi cuerpo. Te confieso que me asusté cuando supe que venías, porque yo no sabía cómo podía darte un techo o alimento. Pensaba en otras cosas y tenía otros planes en la vida. Pero cambiar de rumbo y llevar otra dirección es bueno y aunque esté joven yo sé que al estar contigo mi madurez aumentará. Antes no era responsable de mi, pero ahora ya tengo dos grandes responsabilidades. Te prometo que te cuidaré. Te ama tu mamá.

No juegues conmigo


Los primeros días de escuela,
Todo era sorpresa
Nadie se conocía
Y ahí estabas tú
Solo y serio
Desde esa vez
 No lo niego
Me parecías el más guapo
Del grupo entero.

yo quería saber más de tí
juntos platicamos, reímos, jugamos
algo nuevo despertó en mí
no lo quería aceptar
pero de tí me enamoré

Solo te advierto
No juegues conmigo
Yo se que tu sabes la verdad
Y me desagrada que pienses tratar
A mi corazón con pura frialdad

Quisiera poder conocer tus intenciones
 Y cuales son tus sentimientos hacia mí
Que es lo que quieres
Yo no soy cualquiera
no me trates como a todas
yo no soy así

Una mirada al infinito


Una mirada que sucede en un relampagueo puede cambiar el curso de una historia, donde el camino es desconocido. Esto sucede con la persona que menos esperas y en la situación más rara. Helena era una niña seria, distraída, pero muy inteligente. De vez en cuando, se subía al techo de su casa a hurtadillas. Le gustaba contemplar el cielo nocturno. Ella pensaba que en ese grandioso y misterioso lugar habría otros mundos; otros seres como nosotros preguntándose si son los únicos en el universo. Algo le decía a Carolina que no estaba sola. Pasaban una, dos horas y en ese tiempo ella imaginaba historias asombrosas con seres increíbles de otros planetas, esto la mantenía entretenida de una vida que ella consideraba aburrida. Ella iba en una secundaria de una pequeña ciudad, todo era rutinario. Sus compañeros eran molestos, en realidad. No le interesaba entablar conversación con ellos porque le parecían muy infantiles o quizás ellos la consideraban muy rara para hablarle. Un día ella caminaba para ir a la escuela, hacía tanto calor que el solo hecho de caminar por la calle te hacía sentir como un huevo frito. Ella vio carros de mudanza en su vecindario y disimuladamente echó un vistazo. Pareció ver un hombre, como de unos 40 años cargando con algo que parecía la televisión. En el carro del nuevo vecino, se encontraba un muchacho que bajó del carro con cara molesta y se sentó en el pequeño escalón de la entrada de su casa. El muchacho se dio cuenta de que ella lo miraba y entonces ella se estremeció y volteó para su camino. De pronto, Helena recordó que tenía que llegar a la escuela. El último tramo lo hizo corriendo y unas cuantas gotas de sudor recorrieron su frente. Entró a su clase de matemáticas, se sentó en el asiento que daba a la ventana. Escogía ese lugar porque le gustaba ver el patio de la escuela: las canchas, el pasto, las flores y el sol daban la sensación de tranquilidad. Helena, de pronto se sintió tan a gusto que le dieron ganas de dormir. De repente, en su cabeza, escuchó un murmullo que cada vez se hacía más fuerte: - ¡Helena! ¿Me puedes decir que estás haciendo?, este no es lugar para dormir, ¿Qué te pasa te estoy aburriendo? –No señorita. –Entonces, pongase a hacer los ejercicios. Helena, fastidiada termina los ejercicios rápidamente. De nuevo se asoma a la ventana y se pone a divagar acerca de la existencia de las hadas.

Un perro me contó


Soy Mike y les quiero hablar de una muchacha que me alimenta, me baña, me acaricia y me lleva al parque cuando me siento encerrado. Cuando viene de la escuela y la recibo lamiendo, saltando y moviendo mi cola. Hay veces que está muy enojada y me patea del coraje. Ella es muy valiente y aparenta ser muy dura. Escucho gritos y ella sale triunfante, se mete a su cuarto. Con mis patas abro la puerta y ella me ve con ojos vidriosos. La escucho gemir como cuando me machucan y comprendo que está sufriendo. Ella me confiesa que se siente sola, desamparada, que su familia la lastima. Ella no entiende cuando le digo que yo la quiero, así que me acurruco en sus piernas. Ella me soba el lomo y se calma. A los días, ya no huelo su aroma. Ella se había ido de la casa y yo huí para buscarla. No la encuentro. Ella se enteró de mi huida mas no sabe que morí aplastado por un carro.

La planta seca


Gotas amargas salen de aquellas hojas verdes de una planta que no buscó de sombra hasta que el sol realmente la quemó. Y mañana sus hojas estarán regadas en la dura tierra.

Enajenada


Difícil es ocultar, esto que tengo en verdad
Se escapa como el agua en un colador
Confundido esta mi corazón
Dolor, aflicción hay
En ti espero tu lealtad

La vida me ha enseñado a vestir
 Un armazón en el pecho
Los demás no pueden traspasarlo
Pero tú puedes ver dentro

Yo te quiero ahora,
Tu mirada me intimida
Esos labios me provocan
Tu presencia me ilumina               

Tú ni te imaginas
Que pienso en ti todo el día
Ya estoy enajenada,
Ya estoy enamorada.

Extraño de ti


La última vez que te vi,
Cantamos, reímos y nos abrazamos
Sin saber que esa sería la última vez
Sin saber que ya no ibas a volver.

Ese camino tenebroso
Por el que todos pasarán,
Ese miedo nunca se irá
Ni aunque tenga 100 años

Extraño como me consentías
Extraño que me hicieras comida
Extraño tus besos
Ahora solo quedan huesos.

Algún día te alcanzaré
Pero mientras solo diré
Que gracias a ti soy quien soy
Y yo siempre te amaré

lunes, 10 de septiembre de 2012

Un rastreo en la mente de la anciana


Isabel estaba cansada de hacer todas las cosas bien, ella era una muchacha que tenía muy buenas calificaciones en su secundaria, iba a la iglesia casi todos los días, a clases de canto y le gustaba ir a natación. Ella daba una impresión de santa con esta descripción, así que a mediados de la preparatoria decidió ir a fiestas donde se amanecía tomando y platicando con amigos, tenía un novio con el que platicaba, reía, veía películas, jugaba futbol, dormía y otras cosas más de novios. Sus papás parecían dos personas ajenas a ella, sus papás no vivían juntos, pero por ley estaban casados y su mamá pedía fervientemente por que viviera con ella y que asistiera a la pequeña iglesia protestante a la que asistía. En la casa de su mamá era infeliz. Su madre trabajaba en oficina todos los días y a pesar de que el padre les daba lo de la colegiatura y gastos de la casa, ella en las tardes siempre salía con el pretexto de ir a vender joyas y evangelizar para la iglesia cristiana. Por alguna extraña razón, Felipe, su hermano siempre era el bueno y cuando pasaba algo, Isabel era la de los platos rotos. Sus primos llegaban a su casa y se burlaban de su aspecto, ridiculizaban lo que hacía o le quitaban la televisión, si los acusaba, su tía y su mamá no le tomaba importancia pues el chisme que se contaban entre ellas era trascendental. Su abuela habitaba en esa casa y de no haber sido por ella, Isabel no hubiera sentido lo que es un cariño maternal; todos los días, al llegar de la escuela, abrazaba a su abuelita y ella a cambio tenía la comida lista para sus nietos. Dormían en el mismo cuarto y platicaban en las noches, Isabel le gustaba sobarle la espalda a la pobre anciana después de un día de puros quehaceres del hogar pues Patricia, la mamá de Isabel siempre estaba muy ocupada. Con mucho dolor, dejó aquel lugar, donde la demencia simplemente era cancerígena. Su novio la convenció, pues en una de esas pláticas de novios, olvidó apagar la computadora y por el micrófono se escuchó uno de tantos pleitos, donde Felipe se puso muy agresivo y casi la ahorca. La madre llegó al rescate del muchacho –por desgracia de Isabel- y le dijo a ella que tenía el diablo metido. Entonces ella decidió vivir con su papá, aquel personaje distante que ella había escuchado que se trataba de un noble caballero. En los meses siguientes, ella extrañaba su antigüa casa, sobre todo las comidas y apapachos de su abuelita. Isabel sentía un cariño más grande por la anciana que por su madre.

Patricia se puso de novia con un señor bastante mayor que ella. Un día fueron a una excursión al sur del estado. Él venía cansado, Patricia distraída en la parte de atrás junto con su madre y Felipe adelante jugando un videojuego. El conductor cabeceó dos veces, pero en la tercera perdió el control y la carcacha se desvió del camino, rodó, se volteó, sufrieron algunas laceraciones tres de ellos, pero la abuela de Isabel además se fracturó el brazo, la pierna y se golpeó la cabeza, solo supe que la sangre era tanta que se la tragaba y también hubo sangre en la pleura del pulmón, lo que le impedía respirar. Fue llevada por la cruz roja a un hospital, su condición era crítica. Duró 2 semanas en terapia intensiva. Después de esto, su ropa y lo que llevaba puesto fue entregado a Patricia. La familia se vistió de negro.

Isabel me contó que el 2 de mayo fue al panteón a visitar a su abuelita. Ella la extrañaba muchísimo. Cuando se enteró, de todo, sentía que su mundo se desmoronaba, pero gracias a Dios buscó ayuda con un psicólogo en vez de seguir con el fanatismo que para nada curaba su dolor. Pasaron cientos de lunas y su ánimo era el de una muchacha alegre, extrovertida, simpática. Estaba muy atractiva, se había puesto en condición, se maquillaba, se compraba ropa muy bonita. Yo que la conozco desde hace rato, puedo decir que tuvo una gran transformación.
Pasó el tiempo, ella pasó a la universidad y se fue dando cuenta que su papá no era lo que pensaba, era una persona egoísta, confusa, neurótica y esto le daba un profundo dolor y coraje. Tenía mucho resentimiento, por mucho tiempo se lo tragó y ahora le reclamaba a su actual tutor, claro, a su papi no le gustó para nada esto. Te cuento que en tercer año de su carrera, Isabel tuvo una discusión con su padre, él insistía en dominar en asuntos privados  de la vida de la muchacha y le prohibió que viera a su novio para intimar y la castigó con el privilegio de usar el auto para sus vueltas. Ese día vio a la muchacha que tapaba su desnudez con las cobijas. Él como siempre, no la dejó opinar o aclarar y dando terminado el monólogo, el señor se fue a su recamara. Enfurecida ella agarró la lavadora para desquitarse y empezó a golpearla, los golpes se oyeron en el cuarto principal y el padre enfurecido había resurgido como hulk y se abalanzó contra ella y la aventó al sillón. Después se quitó el cinto y la golpeó. Ella gritó pero nadie la escuchaba, ella intentó escapar, pero él se puso en la entrada. Él se calmó un poco y se fue a dormir, ella lloró toda la noche y quedó paralizada.
Pues ya pasó un mes y su padre sigue sin hablarle del asunto o de porque se entrometía en su vida privada. Solo le comentó de forma sádica que los golpes que le dio a la muchacha se los merecía desde chiquita y que no se los había podido dar…

Se dio cuenta de que era hora de decidir, al final sus pensamientos convergieron en que debía soportar unos años más, hasta concluir su carrera.
Le deseo suerte a esta muchacha.

A 10 de septiembre de 2056, veo el expediente de Isabel y sonrío, vaya que sí le fue bien.

sábado, 5 de febrero de 2011

Donde quiera que estés

Se acerca el día de San Valentín. El amor está en el aire, o al menos eso parece. Pero mi pregunta es ¿qué es el amor?
Para resolver mi duda existencial consulté a varios amigos para que me expliquen qué es ese sentimiento del que se habla tanto. Muchos fueron románticos, melosos y optimistas, pero también hubo personas que dijeron que el amor era algo donde no todos tenían suerte. Para mí, es algo muy difícil de definir y que no llego a comprender del todo. La razón puede deberse quizás a que estos días me recuerdan que todavía no he encontrado a ese alguien especial. No quiero apresurarme, sé que en algún lugar está. En mi búsqueda puedo llegar a conocer personas con las que compartiré mis sonrisas, caricias y besos, no necesariamente será el primero; quizá llegue a conocer a decenas de hombres y a ninguno llegue a amar realmente. Pero al final lo encontraré, donde quiera que esté, si es necesario viajaré a los confines de la tierra para descubrir esa persona. A veces me pregunto qué estará haciendo en estos momentos: ¿Estará leyendo un libro? ¿Estará jugando básquet? ¿Estará dormido? ¿Cómo será? ¿Cuándo lo encontraré? Se me pone china la piel y mi corazón se escucha en el silencio de mi habitación. Después de esto recuerdo que estoy cansada y me duermo casi al instante, soñando quizás con el amor de mi vida.

Fuente:http://gentedejueves.blogspot.com/ (originalmente ahí lo escribí)

jueves, 1 de julio de 2010

Aburrida

Nuevamente escribo, tal vez sea para hablar de estos días que quisiera que terminaran. No sé si me enfermé de aburrimiento, pero el caso es que tengo gripa y para darle algo extra, ahora vomité. Estos días no han sido felices y no sólo por mi estado de salud. Hay cosas que pasan y simplemente hieren, aunque sean tan sutiles como un corte de una hoja de papel, pero siguen ahí, marcas que a veces se convierten en cicatrices y simplemente no he sido capaz de desvanecer. Mi fe están en dudas, no sé si creer, no sé si tener esperanzas, pero a la vez siento un descarado vacio. Es como si el reloj estuviera parado y siempre marcara la misma hora, siento que nada es importante en estos momentos de mi vida y tal vez lo tome así porque todavía no se los resultados de la universidad y pues en lugar de angustia no siento nada, no me emociona nada y lo único que me mantiene con vida, más bien, que me da a entender que estoy viva son mis pensamientos.

lunes, 22 de marzo de 2010

A expression of sadness

I feel blue...again. Había dejado de escribir en este blog, que por cierto les recuerdo que lo que escribo principalemente son escritos para mi y no para los demás. Pensé que ya no había de nada que escribir y también sentí que estaba ocupada como para ponerme a pasar mis escritos a este medio. Pero lo cierto es que lo que quiero hacer es un desahogo de estos dias, semanas y este tiempo que poco a poco se escurre y cuando menos pienso, ya estoy graduada. Tener un novio no lo es todo, no importa que tanto te quiera (o te idolatre) cuando tu no lo haces de la misma manera, tener una familia pierde el sentido cuando no hay comunicación, cuando tu madre no le interesa estarte oyendo porque la artas y la escuela pierde el sentido cuando estás a punto de graduarte y estás inscrito en dos universidades de diferentes carreras. Quisiera decir que en estos momentos me preocupe que voy a hacer el Sabado por la noche (jahaj me acordé de la canción del musical). Yo no se si esté actuando como tonta, pero pensé que ya había borrado a alguien de mi corazón y de mi mente, con el simple hecho de no hablarle, de fingir que soy feliz sin él, de hacerle caso a alguien más por pensar que esa persona no te corresponde, o no te quiere tanto como tu a ella. Y si, cometí ese estúpido error, siempre me ha ganado la ansiedad y suelo tomar decisiones apresuradas y no me pongo a pensar en el porvenir. Me gana el estúpido orgullo de sentirme capaz, que no lo necesito. Pero, ahora que te vuelvo a hablar, este teatrito mio se desmorona y solo te puedo pedir perdón y te seguiré diciendo que te sigo queriendo y extraño platicar, abrasarte, jugar y que me vuelvas a decir que soy tu pequeña niña bonita.

viernes, 19 de febrero de 2010

Alegría de vivir

Debe ser algo que en algún momento todos deberíamos reflexionar. Una persona puede disfrutar cada día, cada momento, cada sentimiento y acción que realiza. La vida es única y no se va a repetir, por eso es mejor ser positivos y alegrarse cada momento. Una sonrisa basta para contagiar a alguien que tiene problemas. El consejo oportuno aliviana y da una respuesta al afligido. Un abrazo da calidez a algún solitario, un beso enciende la pasión de los enamorados y una dulce mirada puede conquistar a cualquiera que la ve. Es así como yo prefiero ver la vida, aunque a veces los malos pensamientos nublen mi mente y la amargura sea sembrada en mi corazón. Yo prefiero ver la flor que crece en un pantano, que a pesar del lugar horrible e inhóspito, florece tan bella como el sol amanece.

jueves, 18 de febrero de 2010

Cambio de dirección

Gabriel se inscribió el martes pasado a la carrera de sus sueños. Él estaba estudiando derecho en una prestigiosa universidad en Massachusetts. Pero se dio cuenta que siendo abogado se encontraría siempre con dilemas éticos en los que tendría que ganar un caso a base de tecnicismos y mentiras por parte de los testigos. Estaba harto del ambiente en el que se envolvía, donde cada quien se ponía su antifaz y pretendía ser amigo de algún diputado, sólo para ganar influencia, algún puesto respetable. El empezar de nuevo requería de discusión con la familia, mudanza, trámites, hacer examen de admisión, pagar la inscripción, comprar libros y todo un proceso con tal de cambiar de dirección en su vida. -A veces empezar de nuevo puede ser lo más tedioso que puedes hacer, pero muchas veces es necesario- se repitió así mismo, recordando que ya había tomado una decisión y que debía continuar. Cuando los días comenzaron a ser menos calurosos, iniciaron las clases de Gabriel. Cada día debía leer muchísimas páginas de libros. A él no le importaba pues le apasionaba la historia y disfrutaba cada vez que analizaba a los grandes gobernadores, a los grandes líderes, que cambiaron radicalmente la historia y su rumbo. Terminó su carrera, algunos años adelante. Él le hecho lo mejor de sí mismo, sin desistir, aunque sus padres le advirtieron que terminaría siendo un maestro muerto de hambre. Después de todo, alguien con éxito en la vida, no significa que sea el que tiene más ingresos, si no el que es feliz con su vida y con lo que está haciendo.

martes, 2 de febrero de 2010

Te hablo a ti

Te hablo a ti, el que me hizo llorar, el que me hizo sentir mal, porque yo SI te quise, porque yo siempre pensé en ti. Creo que lo que siento y sentí fue real, no fue la atracción o mi imaginación. Me cansé de buscarte, me cansé de esperarte, me cansé de preocuparme por ti y no recibir respuesta. No se puede empezar una relación de lejos, o por lo menos yo no pude. Sin embargo, eso no me va a llevar a tomar una decisión precipitada e irme a los brazos de otro, sin esperar que el tiempo me lo diga. Yo no estoy tonta, pero si estuve mal de la cabeza al ilusionarme, al creer que pudimos ser, cuando siempre supe que todo esto iba a acabar como me lo imaginé. Como una historia que nunca fue.

jueves, 28 de enero de 2010

Corazón quiere a corazón

Estos días pasaron
Yo te demostré mi querer
Entonces nos encontramos
En mi casa, en el cine, por doquier

Sin embargo, fueron solo unas veces
Tu tenías tus ocupaciones y yo las mías
Para poder verte pasaban meses
No se puede sentir el mundo de las ideas

Esto que estaba floreciendo
Ahora parece marchitándose
Y tu ausencia ha logrado
Que este amor este desvaneciéndose

Hay un muchacho,
No sé si lo sepas
Que me llama, me busca,
Me procura, me quiere

A mi amigo con tristeza rechacé

Le dije que yo quería a otro,
Pero es que ahora no lo sé
Mi corazón está afligido

Poco a poco le he tomado cariño
Un nuevo sentimiento ha resurgido.
Después de todo,
El corazón busca al corazón que lo quiere.

domingo, 10 de enero de 2010

De tarde


La princesa estaba sentada, al lado de aquella ventana en el balcón de la torre, donde tenía una cómoda silla y se quedaba mirando el atardecer. El sol radiante, que daba los últimos tonos de colores cálidos se disponía a bajar. En el cielo esperaban las estrellas a darse a notar y era entonces cuando aquella muchachita se ponía a pensar: ¿cuándo llegará mi principe?
Ciertamente ella había tenido pretendientes que, al principio, se veían guapos y encantadores, pero había algo que a ella no le convencía. Además estos príncipes terminaban siendo malos para ella. Así que dio un suspiro y quedó contemplando la luna.
Al poco tiempo, el cansancio la consumió en uno de esos sueños que sólo las princesas suelen soñar.

jueves, 7 de enero de 2010

Contigo quiero estar

Este tiempo he querido alejarme de ti y pretender que nada pasó y querer ser nada más que tu amiga. Pero, la verdad es que tengo tanto miedo a enamorarme, te quiero tanto y por lo mismo no quiero que me rompas el corazón. Me gusta verte, me gusta abrazarte, siempre se siente tan bien; pero tengo miedo de que no nos podamos ver casi y poco a poco esto se enfrié. Pero, gracias a aquella última vez que estuviste conmigo, fue como si el tiempo se hubiera detenido desde tu cumpleaños y continuando otra vez. No pude evitar quererte de la forma que lo hago y por eso te besé. Fue algo imprevisto, pero me alegra haberlo hecho, porque a fin de cuentas eso es lo que siento. Yo no te he olvidado y me retracto de lo que dije de ser tu amiga, porque quiero ver si esto funciona.