Estabas sentada en aquel sillón elegante color beige. Te vi tomar una copa de vino, tal vez dos. Fueron aquellos ojos miel o tal vez esos labios carnosos los que me hicieron poner mi atención sobre ti. Estábamos reunidos en un local, un poco chico para la ocasión. Era una graduación de preparatoria. Tomé una cerveza y me armé de valor. Fui directo hacia ti, te saludé y pregunte tu nombre. Laura, ese era tu nombre. Entonces platicamos un poco sobre nosotros. Tú estabas ahí por la graduación de tu hermano. Después me dijiste que estudiabas la carrera. Salimos a bailar, sentí tu cuerpo con el mío, tu aroma y tu rostro cerca de mí, bailamos una hora o dos. Terminó el evento y me despedí de ti. Quería invitarte a comer algún día, pero me dijiste tristemente que mañana te irías a estudiar lejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario