sábado, 28 de noviembre de 2009
Decide
Tú eres responsable de lo que haces
O puedes echarle la culpa al otro.
Das un paso al frente, pero no hacia atrás.
Recuerda que ya no puedes regresar.
Bienvenido al lugar sin retorno.
Escapa, evade, trata de huir
Pero así como podrás ser feliz.
Sigue al que siempre has seguido
O tropieza, aprende y continúa.
El éxito está en tu libre albedrio
Esto ya no es cosa del destino.
Arma, construye, crea, inventa,
Ama, sueña, ríe y festeja.
La vida no es como la pintan
Es todavía más difícil
¿Y tu quien quieres ser?
El fracasado o el triunfador.
Decídete, escoge el camino.
Aplázalo y estarás más confundido.
El camino es oscuro, amigo audaz.
No temas a lo inédito, tú eres capaz.
Una noche te conocí
Estabas sentada en aquel sillón elegante color beige. Te vi tomar una copa de vino, tal vez dos. Fueron aquellos ojos miel o tal vez esos labios carnosos los que me hicieron poner mi atención sobre ti. Estábamos reunidos en un local, un poco chico para la ocasión. Era una graduación de preparatoria. Tomé una cerveza y me armé de valor. Fui directo hacia ti, te saludé y pregunte tu nombre. Laura, ese era tu nombre. Entonces platicamos un poco sobre nosotros. Tú estabas ahí por la graduación de tu hermano. Después me dijiste que estudiabas la carrera. Salimos a bailar, sentí tu cuerpo con el mío, tu aroma y tu rostro cerca de mí, bailamos una hora o dos. Terminó el evento y me despedí de ti. Quería invitarte a comer algún día, pero me dijiste tristemente que mañana te irías a estudiar lejos.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Recuerdo que nunca fue
El tiempo siguió su rumbo y poco a poco me fui encariñando más de ti. Recuerdo que tu saludo hacia mí era despeinarme y decirme pequeña. También recuerdo cuando bromeábamos y solíamos platicar de cosas cotidianas y no solo se quedaba en eso, sino que también fui tu confidente. Recuerdo que los dos destapamos parte de nuestras máscaras y empezamos a hablar de nuestras penas, nuestras vergüenzas, nuestras inquietudes. Después recuerdo que te encontraba en mis sueños y que aún así, seguía negándome a mi misma que abarcabas gran parte de mi corazón. No sé si tú me conquistaste, o simplemente tú tienes todo lo que busco. No sé cuando te empecé a querer así y no sé si tú alguna vez lo hiciste. Mi mente está llena de recuerdos y al evocarlos me entristece saber que aquellos momentos se han terminado, el tiempo siguió su curso y nuestras vidas han tomado caminos distintos. Lo que consiguiera construir en mi mente como una historia que pudo ser...ahora se ha quedado en el mundo del nunca fue.domingo, 15 de noviembre de 2009
Otro dia
Otro día de atracción, de gusto y de amor,
Sentimientos que resurgen de mis emociones
Cada conversación, cada momento de estar contigo
Me hace sentir como si fuera lo más especial
Tu pequeña niña bonita
Para que miento, si me caes bien y más que eso
Siempre estoy hablando, pero cuando se trata de ti,
Me quedo callada escuchando que dirás
No sé qué pensar, que tal si no es así
Y para ti no existe más que amistad.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Escribiendo en la oscuridad
ar: ¿esto es correcto? Si yo estuviera en el lugar del otro, ¿me gustaría? Pero desgraciadamente la sociedad esta carente de valores. En fin, Se está acabando la batería de mi lap y la luz no regresa...esto es la única cosa que ilumina mi casa y ahora no puedo hacer la tarea porque no hay internet, mientras tanto mi mente sigue divagando. Me pregunto si así serán mis pesadillas... que por más que lo intento no encuentro la luz y no puedo verme ni a mi misma... tal vez así sea el sentimiento al que llamamos soledad... donde solamente te acompañas tu y ni siquiera te encuentras. Donde nadie más ve si existo y ni le intereso, donde vienen tus miedos más primitivos...aquel temor a lo desconocido, a lo que no puedes ver. Tic toc, ¿cuánto tiempo he pasado así? El tiempo en la oscuridad no existe y parece que siempre estuviste de esa manera a oscuras... y te quedas pensando en nada y solo escuchas un bebe llorando en la casa de enfrente, carros pasar por la calle, gente hablando y oyes ruidos que nunca te hubieras puesto a pensar porque siempre los ignoraste. ¡Yey! es así como volvió la luz... qué bueno, porque creo que ya estaba perdiendo la cordura.